martes 30 de noviembre de 2010

Yes (Santiago 2010)

Jueves 25 de Noviembre, Teatro Caupolican, Santiago de Chile.
Yes, In The Present World Tour.

¿Qué mierda?, todas las bandas del año del que te dije se están dejando caer ahora; sólo 24 horas después de Creedence se venía Yes. Aunque en el fondo me parece bien: tocaron en Santiago en 1994 y 1998, ya era tiempo de que aparecieran de nuevo. OK, Rick Wakeman más que un miembro es un hueon que va de visita al grupo, así que da lo mismo que no esté ahora; pero es una real paja que Jon Anderson tampoco esté. Menos mal que la cosa estaba barata, apenas 15 lucas, si no los hubiera mandado a la mierda.

Me las di de estrella de cine y llegué tarde al Caupolican, sorpresa fue que incluso a esa hora las puertas estaban cerradas, así que como hueon esperando (si sé que cada uno espera como puede). Cuando por fin los hueones se dignaron a abrir, me quedé al lado izquierdo de la platea alta y guardando puestos para una amiga que venía en camino. Pasó lo mismo de Creedence: el lugar de mierda estaba vacío, pero a última hora se llenó casi todo el teatro (y casi exclusivamente de puros viejos, me sentía joven allá adentro).
9 en punto y avisan por parlantes que hubo no sé qué atado en el aeropuerto de Buenos Aires, que la huea se retrasaría y bla bla bla; puros cachos de mierda. Recién a las 10 de la noche apagaron las luces.

Tatas on stage: apertura con ‘Siberian Khatru’ y con una versión chacal de ‘I’ve Seen All Good People’. Nada mal, nada mal, lo hacía bien Benoit David en el micrófono (aunque sea un zángano que no ha grabado ningún disco con la banda); y Oliver Wakeman tan cabrón como su padre, hizo y deshizo dentro de su bunker de teclados. Dos temas rebuscados para matar a primerizos: ‘Tempus Fugit’ y ‘Astral Traveller’, para después llegar a un orgasmo tremendo con ‘And You And I’; ¡nonono, qué buenor!

Ahora nos ponemos más doctos para la huea (en realidad desde que partió, pero aquí aún más) con dos temas con set acústico: ‘The Little Gaillard’ y ‘Clap’. No sé si estaba en un recital de rock o en la ópera; todos sentaditos e inexpresivos, cada vez que alguien comentaba algo a la persona de al lado, siempre se escuchaba un “¡SHHH!” más desagradable que la cresta. Cólense un puño y disfruten un poco la mierda, ojalá resuciten los hueones ahora con ‘Owner Of A Lonely Heart’; qué puto buen riff de guitarra, toda la onda a morir, nada más que decir.

Última arremetida con ‘Heart Of The Sunrise’ y ‘Roundabout’. Si eso nos dejó galopando como yeguas locas, quedamos doblemente para la cagada cuando se fueron, volvieron y desembucharon una cerda versión de ‘Starship Trooper’. Steve Howe capo del día, destrozó la guitarra (y también la mandolina).
11 canciones repartidas en 90 minutos; no estuvo malo, pero se me hizo algo corto. Por otro lado es agradable de repente ver un recital relajado y volver con la polera seca, pero es empelotante cuando hay tanto pecho-frío dentro de un mismo recinto… peeero buej, quizás sea la última vez que se vea a Yes por acá.
Saludos.

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