Sábado 11 de Diciembre, Club Rock & Guitarras, Santiago de Chile.Gilby Clarke, South American Tour.
Es algo que siempre quise ver: Gilby es cliente frecuente de la región, pero en CADA puto tour que hacía por Sudamérica se saltaba a Chile; así que estaba con ganas de verlo en vivo desde hace un montón de años. Ya era tiempo de que volviese, estuvo junto a Guns N’ Roses en el ’92 y teloneando a Aerosmith en el ’94; ahora el 11 tocaría en Santiago y el 12 en Valparaíso.
-Bitácora del capitán: lugar lleno a medias, por lo menos con un número decente de gente.
Sweet Rose nos rompió las bolas como número de apertura (pero me llamó la atención que ahora aparecieran disfrazados como los Guns cuando salieron a tocar). No suenan mal, pero me tienen podrido las bandas tributo de mierda. Cólense un puño será mejor, en casos así prefiero que no haya ningún telonero y que pasemos directamente al plato fuerte.
Ya ni recuerdo a qué hora habrá salido Gilby, pero era tarde; ahí estaba con un par de amigas en la segunda fila. Le bastó con un show de un poco más de 60 minutos para hacer y deshacer; se paró sin ninguna pretensión de mierda en un escenario cagón enano junto a un bajista y un baterista para desempolvar cosas buenas: ‘Wasn’t Yesterday Great’, ‘Motorcycle Cowboys’, ‘Black’, ‘Dead Flowers’ y también metió entre medio ‘Monkey Chow’ (de Slash’s Snakepit).
Este hueon es un caso especial: es un zángano de mierda, tiene una buena discografía solista en la cual apoyarse en vivo, pero opta siempre por canciones del “Pawn Shop Guitars” (por cierto, disco que me encanta), algunos temas perdidos en tiempo y espacio de otros discos suyos, y claramente que también covers (sobre todo de Guns); lo que en el fondo me parece bien, le importa un carajo y hace lo que se le canten las pelotas.¿No decía yo?, veamos qué más hay: ‘It’s So Easy’, ‘Knockin’ On Heaven’s Door’ y la magna ‘Cure Me… Or Kill Me’; después de eso se fue del escenario. A pesar de todo lo que dije un par de líneas más arriba, eso es lo que hace atrayente de ver a Gilby: por muy parasito que pueda ser, siempre te entrega un buen show.
Volvió para despacharse las últimas tres canciones: ‘Tijuana Jail’, ‘Wild Horses’ y ‘Sweet Child O’ Mine’ (igual quedé cachudo con esta, nunca había visto que la tocase).Estuvo bien entretenido, simpático show para cerrar el año; aparte Gilby era una deuda que tenía de hace un lote. Ahora el único que estaría faltando por ver en Chile sería Izzy Stradlin, ojalá se dé algún día (aunque sea difícil de conseguirse).
Saludos.

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